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martes, 25 de enero de 2011

Spinetta en Mar del Plata

Por mas que me fuercen yo nunca voy a decir, que todo el tiempo, por pasado fue mejor. Mañana es mejor.

Nunca escribi en estos casi 35 años que llevo de cronista de rock, una critica mala de un show de Spinetta. Quedense tranquilos que esta no habrá de ser la primera vez. Es que esa vaca sagrada del rock vernáculo llamada Luis Alberto, se acercó anoche miércoles a nuestro Ganges oceánico y nos dejó un concierto acorde con su talla de artista trascendente, al acompañamiento que tan efectivamente escoge, y a la producción impecable con que la gente de "El Alambre" lo trajo al Auditorium.
Luis, que presentó a la que aparentemente es su nueva "formación estable", agregó en esta oportunidad como invitado al Mono Fontana en teclados y samples, y nos ofreció un show como solamente él puede poner en marcha, con esa mezcla de carisma y talento que lo caracteriza.
Desde el incio con el clásico "la herida de París", la banda pudo hacer su presentación, casi inncesaria en el caso de Comotto y Cardone, aunque no tanto para Matías Méndez el nuevo bajista, quien a pesar de su escaso porte, demostró que puede formar parte de la "wall of sound" que caracteriza a las bases del flaco desde la época de los socios del desierto, y que ahora motoriza ajustadamente Verdinelli. Y es esa busqueda de la energia y la contundencia sonora, las que son más visibles en esta era de la saga spinettiana, y que se mostraron con toda su elegancia en la sala Astor Piazzolla, a pesar de la ausencia de Mariano, el habitual operador de sonido de Luis.
Y si bien el tema que nos convoca aquí es la crónica del show del flaco, quizás vengan a cuenta algunas referencias que permitan situarnos en este espacio tiempo donde se desarrolla hoy su obra. Luis Alberto, tal como lo enunciaba en su cantata, es un artista consecuente consigo y con su trabajo, por tanto sería irrespetuoso para con el, insistir en que siga tocando material de hace dos décadas, cuando tiene tres discos "nuevos" para poner a consideración de su público. Es lógico que entonces ese material sea el preponderante en los conciertos. Y no solo es lógico, es lo menos que podría esperar de quien dijo simplemente: mañana es mejor.
De ese "un mañana" paralelípedo -que es ahora- hablamos, tan deforme al día de hoy como lo fuera la cubierta de Artaud en su tiempo, y desde ese lugar es desde donde también tenemos que reconocer que Spinetta ofrece a su público el mayor valor por entrada que se pueda conseguir dentro del panorama del rock. Sus canciones tienen una factura excelente, su creatividad se mantiene, aún después de cuatro decadas de rock&rollnenennnn, y tanto la banda como el show que brinda, son de lejos lo mejor que la escena nacional tiene para ponernos enfrente.
Entonces: por que a muchos, a pesar de todo lo antes enunciado, estos shows de LAS le saben a poco? Las explicaciones serían tan variadas como quienes se animan a hacerse la pregunta. Quizás muchos de esos inconformes tengan frescos en sus oidos shows de Jade, Invisible, o la presentación de Kamikaze allí mismo en el Auditorium. Probablemente, tampoco hayan escuchado Silver Sorgo, Pan, Camalotus o Un Mañana, con esa intensidad casi devocional con la que escucharon A 18 Minutos del sol o El Jardín de los Presentes. Yo mismo debo reconocer que a pesar de seguir a Luis Alberto desde el debut de Invisble en la carpa de Luro y Corrientes, no los debo de haber oido más de media docena de veces cada uno.
Por eso, y porque el tipo de rock que representa el Flaco no merece convertirse en una parodia de si mismo onda grandes valores del tango, no me queda más que aplaudir la grandeza que no claudica de un artista que se merece cada uno de las ovaciones que le ofrecimos el miércoles pasado.
Igualmente debo admitir a mi pesar que el Spinetta que toca de sentado y que arma el set media docena de metros detras del procenio, ese Spinetta que desde la época de Los Socios del Desierto cambio el groove jazzero de Pomo por las baterías con muuucha compresión, el flaco que limita sus geniales ocurrencias a "existe un Dakar de carne, sabian?" (que luego pudimos dilucidar fortuitamente: era la invitación a un asado al terminar el show) y que ante un pedido de fan simplemente dice "tenés el disco" o que cuando le gritan "Dios", responde "No, si fuese Dios tendría mucha mas plata", ese Spinetta me gusta menos que el Flaco anterior a Fuego Gris. Pero eso es algo personal, como diría la terapia de pareja: no sos vos, soy yo. Vos flaco no tenés la culpa si yo tengo otras expectativas cuando me acerco a escucharte.
Lo tuyo simplemente es genial, y yo no soy quien para pedirte nada, porque gracias a Dios (o a vos) también tengo los discos.

Daniel José Benhayón
Credito de foto: Sergio Olagüe (dale gracias!)
Videos en You Tube 
Tu Vuelo al Fin
Despierta en la Brisa

Aqui les dejo el audio del tercer tema del Show tomado con mi teléfono
Audio Atado a tu frontera

4 comentarios:

  1. Por primera vez desde que empecé a ir a ver al Flaco (fines de los noventa, aunque lo escucho desde que nací) no pude estar presente por trabajo. Celebro que alguien en esta bendita ciudad se haya tomado el tiempo y usado el espacio para escribir algo sobre el show. Nadie puso nada! excepto aquí. Voy a ser exigente...¿tendrás la lista de temas? Amigos que fueron me contaron algunos nomás. El Flaco es un tipo especial, profesional al máximo. Por suerte también se marca la contundencia de su banda, cuya calidad hoy no se encuentra en el rock argentino de estos años. Un detalle: el disco es "A 18 minutos del sol" (disculpá el atrevimiento). Y toca sentado luego de aquel show de Vélez de 5 horas, al menos así lo vi en Abril pasado y en la presentación del Box Set que hizo en "Niceto", en Capital. Saludos!

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  2. Gracias Francisco, los minutos ya los arregle en la nota, pero dejo asentado eso también aquí, para que no quedes como un loco. Veo si tengo forma de reconstruir el set list, o si alguien en el teatro se guardó el papel como souvenir. Igual creo que te va a gustará este enlace, no se quien lo subio a YT, pero yo lo tomé del perfil de Aldo (Santana) donde lo vi publicado por primera vez hoy. Abrazo
    http://www.youtube.com/watch?v=E3XC_tIMVc8

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  3. Coincido en muchos aspectos de tu nota, especialmente con la idea de que la banda del flaco suena como pocas en el actual panorama del rock vernáculo, y que el nivel de creación y compromiso son sello de su trayectoria.

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  4. Tal vez desde mi lugar de no periodista,y de ser fan del Flaco desde Almendra,pueda coincidir en casi todo con la nota,la ventaja que me concedo es poder decir que hace rato que el flaco tiene una sociedad anonima con su propio ego,y que a mi me aburre un poco.Como dice la nota,no sos vos soy yo,pero no querer al Flaco es negarse nuestra hermosa adolescencia.

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